Cuando la lactancia duele, no siempre es “lo normal”
En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, Fisiopoyet reafirma su apoyo a la lactancia desde una mirada global, respetuosa y coordinada con asociaciones.

La lactancia puede ser una experiencia preciosa. Pero también puede ser difícil, dolorosa y muy solitaria cuando algo no va bien.

Muchas madres llegan a consulta después de haber escuchado frases como:
“al principio duele”,
“tienes que aguantar”,
“ya se acostumbrará”,
“si el bebé mama, todo está bien”.

Pero no siempre todo está bien.

Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, en Fisiopoyet queremos lanzar un mensaje claro: apoyamos la lactancia materna de forma decidida, pero ese apoyo no puede basarse en exigir a las madres que aguanten.

Apoyar la lactancia es acompañar. Escuchar. Valorar. Coordinar. Y ayudar a que cada madre y cada bebé encuentren la forma más saludable y respetuosa de vivir este proceso.

La lactancia no debería vivirse en soledad

Cuando una madre tiene dolor, grietas, tomas interminables, sensación de mal agarre o un bebé que se suelta constantemente, no necesita que le digan que “es normal”.

Necesita que alguien la escuche.

Necesita saber que su dolor importa. Que su cansancio importa. Que su postura, su espalda, su cuello, su suelo pélvico y su recuperación postparto también forman parte de la lactancia.

Porque dar el pecho no depende solo del pecho.

Depende de la madre, del bebé, del entorno, del descanso, del acompañamiento y de la red que sostiene a esa familia.

Por eso esta semana queremos hablar de lactancia, pero también de comunidad.

Cuando el bebé mama, pero algo no termina de funcionar.

Hay bebés que maman, pero no lo hacen de forma eficaz.

Se cansan rápido. Se enfadan durante la toma. Rechazan un pecho. Giran peor hacia un lado. Se arquean. Hacen tomas muy largas. Parece que nunca quedan satisfechos. O no ganan peso como se esperaba.

En esos casos, muchas veces se mira solo la técnica de lactancia. Y por supuesto, eso es importante. Pero no siempre es suficiente.

A veces hay que observar también el cuerpo del bebé.

Una tensión cervical, una restricción en la mandíbula, una postura mantenida o un frenillo que necesita una valoración específica pueden influir en cómo el bebé se agarra, succiona, traga y descansa.

Desde Fisiopoyet valoramos al bebé de forma suave y global. No se trata de forzar. Se trata de entender qué puede estar dificultando una lactancia más cómoda.

El Método Poyet nos permite trabajar con una terapia manual muy respetuosa, adaptada al ritmo del bebé y siempre dentro de una visión prudente y coordinada.

La madre también necesita cuidados.

En consulta lo vemos a menudo: toda la atención se centra en el bebé, pero la madre está agotada.

Horas de lactancia. Noches interrumpidas. Calor. Posturas incómodas. Tensión en cuello y espalda. Dolor en brazos. Sensación de carga en el suelo pélvico. Poco descanso. Muchas dudas.

Y aun así, muchas madres siguen pensando que tienen que poder con todo.

No debería ser así.

Una lactancia cuidada necesita una madre cuidada.

Por eso, cuando acompañamos una dificultad de lactancia, también miramos cómo está la madre: su postura, su pelvis, su respiración, su recuperación postparto, sus cicatrices si las hay y la forma en la que sostiene al bebé durante tantas horas al día.

A veces pequeños cambios pueden aliviar mucho. Y a veces hace falta una valoración más global para entender qué está pasando.

Lactancia en verano: más calor, más demanda, más cansancio.

El verano puede hacer que la lactancia sea más exigente.

El bebé puede pedir más veces. La madre puede tener más sed. Las tomas pueden hacerse en lugares menos cómodos. Y el calor puede aumentar la sensación de agotamiento.

Algunas ideas sencillas pueden ayudar:

Busca posturas cómodas siempre que puedas.
Cuida tu hidratación.
Evita sostener tensión en cuello, hombros y espalda.
Observa si tu bebé mama igual de ambos lados.
Y, sobre todo, no normalices el dolor.

Si hay dolor persistente, rechazo de la toma, bajo peso, signos de deshidratación, decaimiento o dudas importantes, hay que consultar con profesionales sanitarios.

La fisioterapia puede acompañar, pero la lactancia necesita muchas miradas trabajando juntas.

Asociaciones de lactancia y grupos de apoyo: una red imprescindible.

Este año queremos vivir la Semana Mundial de la Lactancia Materna desde la colaboración.

Por eso, desde Fisiopoyet reforzamos nuestro compromiso de coordinación con matronas, asociaciones de lactancia, asesoras, pediatras y profesionales que acompañan a madres y bebés desde distintos lugares.

La lactancia necesita información, pero también necesita tribu.

Necesita espacios donde preguntar sin miedo.
Necesita madres acompañando a otras madres.
Necesita profesionales que no juzguen.
Necesita una red que sostenga.

Aquí tienes algunos de los grupos con los que cuentas en la provincia:

ALMAMAR, en Córdoba.

MEJOR MAMAR, en Priego de Córdoba.

MAMARÉ, en la zona del Valle del los Pedroches. 

No tienes que aguantar. Ni tú ni tu bebé

Si estás dando el pecho y sientes que algo no va bien, merece la pena mirarlo.

Si duele, si tu bebé no se agarra bien, si las tomas son eternas, si rechaza un pecho o si te han dicho que “es normal” pero tú sientes que no lo es, pide ayuda.

En Fisiopoyet apoyamos la lactancia materna de forma clara, respetuosa y coordinada.

Apoyamos a las madres.
Apoyamos a los bebés.
Apoyamos a las familias.
Y creemos que una lactancia acompañada siempre es una lactancia más cuidada.

Si tu lactancia no está siendo cómoda o sientes que tu bebé no mama bien, pide una valoración. En septiembre estamos de vuelta para acompañarte.

Para más información, estamos siempre a vuestra disposición en:

957 38 12 38 / Whatsapp: 697 695 574 / info@fisiopoyet.com

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¿Y si dejáramos de cuidar el cuerpo solo cuando duele?
Con motivo del Día Internacional del Autocuidado, en Fisiopoyet reflexionamos sobre la importancia de escuchar el cuerpo antes de que el dolor nos obligue a parar.